Chávez: Guerra a la indisciplina

Llamada a programa "Dando y dando" este jueves
Presidente Chávez: "Voy a hacer una guerra contra la indisciplina"
El Jefe de Estado pidió al pueblo hacer un debate sobre aquellos grupos que plantean el antipoder y la horizontalidad, o que opinan que el gobierno, como poder constituido, no forma parte del poder popular. Peleará contra los grupos en el Psuv que fomentan divisionismos.
El Presidente de la República, Hugo Chávez, realizó un nuevo contacto telefónico con un programa del canal estatal VTV, en este caso con "Dando y Dando", para reiterar sus declaraciones del día anterior dirigidas a algunos movimientos de izquierda y pedir un debate en torno a su ideología.

"Vine con la recta a 90 millas, ¡quiero hacer una guerra contra la indisciplina!", dijo en torno al Partido Socialista Unido de Venezuela y su conformación. "Hay muchos comanditos por todos lados, gente que autoproclama líder de una corriente, empiezan a hacer campañas internas y se pasan papelitos. Yo voy a hacer una guerra contra la indisciplina, pero con lealtad, con un compromiso revolucionario cierto y verdadero. No hacernos eco de rumores, chismes, maniobras para tratar de desplazar a alguien en las luchas de poder, muy propias de la Cuarta República y que todavía perviven entre nosotros."

Contra grupos anarquistas

El Presidente Chávez reiteró sus declaraciones el día miércoles en la noche, en el programa "La Hojilla", dirigidas hacia grupos que calificó de "anárquicos" y que realizaron manifestaciones en el canal Globovisión y en el Palacio Arzobispal.

"Hay algunos grupos que desconocen el tema del poder, y plantean el antipoder. Ellos plantean que todo se debe hacer horizontal, que no deben haber autoridades ni jefaturas, sino coordinadoras y todas estas cosas", dijo el Presidente.

El Presidente afirma que, alentados por la derrota del 2 de diciembre, algunos grupos han opinado que los que están en el poder ya no son el poder constituyente sino el poder constituido, y que ya no merecen estar en el seno del debate del poder popular. Opina que este es un discurso inducido desde la derecha y el imperialismo, y que usa lemas como "no queremos que nos gobiernen, queremos gobernar".

"Quiero dirigirme al pueblo que nos está oyendo", dijo Chávez, "para debatir este asunto y le salgamos al paso a esta tesis que sin duda es anarquista y que trata de sembrar divisionismo en nuestras filas."

"Quizás yo, por mi formación militar pensada para la guerra, estoy acostumbrado a que tiene que haber un plan, una jefatura y tiene que haber un liderazgo y una disciplina, que no tiene que ser militar, pero tiene que ser revolucionaria. Y cuadros revolucionarios, y reconocimiento a un liderazgo revolucionario y a un programa revolucionario, y la autocrítica revolucionaria."

A pesar de esto, explicó que él es "el primer defensor de la libertad de opinión y de la autocrítica responsable y revolucionaria, verdaderamente constructiva".

Anarquismo

Las palabras del Presidente Hugo Chávez apuntan hacia algunos movimientos que apoyan la ideología anarquista, una filosofía política que agrupa teorías y actitudes que rechazan al Estado como eje de gobierno y promueven su eliminación. Se define por algunos como "una visión según la cual la sociedad puede y debe organizarse sin un Estado coercitivo."

Existen diferentes colectivos anarquistas o libertarios en Venezuela, algunos de los cuales apoyan al Presidente Hugo Chávez debido a que éste ha implementado mecanismos para darle más poder directo a la población (como los consejos comunales, o la propuesta contenida en la Reforma Constitucional de 2007 de creación de comunas, ciudades comunales y distritos comunales). Otros movimientos libertarios son radicalmente antichavistas.

Según el ministro Ramón Rodríguez Chacín, el grupo Venceremos (que se responsabilizó de la colocación de cuatro artefactos explosivos recientemente) es de tendencia anarquista.

La enciclopedia en línea Wikipedia afirma que existen varias ideologías anarquistas: el anarquismo utilitarista de William Godwin, el mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon, el egoísmo ético de Max Stirner, el colectivismo de Mijaíl Bakunin, el individualismo radical de Benjamin Tucker, el comunismo libertario de Piotr Kropotkin o el anarquismo voluntarista de Errico Malatesta.


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Ahora a la crítica se le llama ANARQUISMO
Imagino que Luigino escribe como reportero en vez de articulista. Lo digo porque refrenda por lo redondo lo que expresa Chavez: "El Presidente afirma que, alentados por la derrota del 2 de diciembre, algunos grupos han opinado que los que están en el poder ya no son el poder constituyente sino el poder constituido, y que ya no merecen estar en el seno del debate del poder popular. Opina que este es un discurso inducido desde la derecha y el imperialismo, y que usa lemas como "no queremos que nos gobiernen, queremos gobernar".", sin indicar por su propia boca si esto es correcto o equivocado.

¿Es anarquista la frase NO QUEREMOS QUE NOS GOBIERNEN, QUEREMOS GOBERNAR? Si esto es así entonces habrá que agarrar los textos de los clásicos y aprender de nuevo. Un anarquista que se precie no utilizaría nunca la palabra GOBERNAR en alguna consigna ni el primer sentido ni en el segundo, sencillamente porque sería contradecir de entrada que por lo que siempre lucharon Bakunin, Proudhon o Malatesta, la eliminación inmediata del estado, la familia, el dinero, pasaría por el total contrasentido de reconocer el gobierno, y por lo tanto, la temporalidad o la transición hacia el fin último. Para los anarquistas destruir el estado como estrategia pasa por no reconocer en esencia ni el gobierno actual ni otro que reconozcan quienes lo tumben. De ahí que el mismo problema de la organización política para acabar con el estado, el partido político, sea un enmarañado de posiciones que no respeta centralismo democrático alguno en su afán de no organizarse. Por ende, asumir el gobierno y gobernar al estado es toda una penosa confusión para cualquier anarquista.

Entonces si la consigna QUEREMOS GOBERNAR no es para nada anarquista, a qué se debe del análisis reporteril de Luigino que Chavez los tilde de este mote. A Chavez le preocupa sencillamente que el poder que detenta pueda ser compartido con el pueblo, cuestión que luego de la crisis política que le estalla después del 2D al perder él el plebiscito y no la reforma constitucional, se torna más comprometedora si por un lado la derecha insiste en su remoción por cualquier medio o vía, y por la otra, las masas delimitan aún más su ascenso ante lo incompleto o desacelerado de su "socialismo" a lo siglo XXI. Expresiones de poder constituido o constituyente son claras maniobras para disciplinar, "regimentar", a las mayorías descontentas pero aún ilusionadas con él.

El desfalco "democrático", "participativo" y "protagónico" de su nacionalismo antimperialista bajo la perversa administración de sus funcionarios que en nada lo aplican, lo obligan a asumir la imposición de la disciplina que Chavez en sí mismo no aplica para con los problemas nacionales de inseguridad, escasez, acaparamiento, inflación, desvalorización del salario, y pare usted de contar. Y es que el nacionalismo ha llegado a su techo bajo el marco capitalista y burgués imperante. Aún nos falta por ver cómo se comporta ante una muy probable crisis económica como consecuencia de la catastrófica crisis del capitalismo financiero internacional. Ante el desfalco mencionado, hay algo bastante claro para las masas explotadas y oprimidas, ellas quieren hacer lo que no hacen los funcionarios dispuestos por Chavez, ¡GOBERNAR!

Chavez no necesita hacer aspavientos para demostrar su intensión de disciplina. Una de las demostraciones más claras la están viviendo los trabajadores de Sidor. La disciplina vino por boca de su ministro del trabajo, al ubicarse por encima de la lucha de clases tradicional entre explotadores y explotados, y tratar de imponer el contrato colectivo de Chavez, que a final de cuentas resultó ser el de la patronal. No contento con regimentar con un contrato a su gusto y manera, obviando de plano las intenciones de "querer gobernar" de los propios trabajadores su contrato, impone un referendo, y quizás un decreto de reanudar faenas si los trabajadores de Sidor convocan la huelga definitivamente.

Lo peligroso de la regimentación (imponer disciplina) es que le coloca una mordaza al movimiento obrero y frena su movilización. Pero peor aún, satisface a la burguesía que los explota. El fin último de la regimentación es convertir a los sindicatos en oficinas del estado por intermedio de una burocracia parásita que las administre.

La historia de otros países en otros momentos está de nuevo a punto de repetirse en nuestro país. Y lamentablemente a Luigino Bracci lo encontrará reportando y no discerniendo la lucha de clases. Hoy más que nunca la consigna de las mayorías explotadas y oprimidas de forma organizada debe continuar siendo ¡NO QUEREMOS QUE NOS GOBIERNEN, QUEREMOS GOBERNAR!

 roberyep@gmail.com
 info@opcionobrera.org
Contra Chavez, por el Socialismo Libertario
Hay que admitir que en algo Chavez tiene razon: Le es imposible, puesto que fue formado en el ejercito (una institución en la que está prohibido pensar por si mismo, y donde solo se tienen que obedecer las ordenes sin rechistar) concibir a una sociedad que se autogobierne a si misma, sin jefes, sin caudillos que determinen lo que debe de hacerse.

Chavez está imposibilitado de entender que el socialismo (el verdadero, no la payasada que promueve él) solo se construirá horizontalmente por individuos que se asimilen y se entiendan como iguales, y que desarrollen la capacidad de pensar por sí mismos, en lugar de solo acatar ordenes y decretos.

¡Por la Revolución Proletaria en Venezuela y el mundo!

¡Contra Chavez y su régimen burgués!