Comité obrero reunido en taller central.
Para que la nacionalización de la empresa Sidor sea un triunfo completo para la revolución, es necesaria la participación de los trabajadores en la toma de decisiones, es decir, que la empresa funcione bajo el control obrero. Tomando conciencia de este hecho que serviría para impedir que algunos infiltrados en el proceso revolucionario tomasen por asalto la administración de la empresa, el Comité Obrero de Taller Central tomó la batuta en este sentido y en virtud de abrir el debate de participar o no en la toma de decisiones, realizaron varias reuniones con los trabajadores en su departamento, a los fines de que opinaran al respecto.
Recientemente realizaron una consulta en los dos turnos, donde hay alrededor de 200 trabajadores. Se realizaron 2 preguntas, siendo la 1ª: ¿Esta usted de acuerdo en que los trabajadores elijamos al gerente de esta gerencia? ¿Si o no?.
El SI obtuvo el 90% de los votos.
La segunda pregunta estaba relacionado con el perfil de la persona para ejercer el cargo de gerente y debido a que había opiniones distintas en cuanto a los perfiles, el comité obrero, decidió ampliar la participación hasta los TSU, los trabajadores decidieron que el perfil es que sea ingeniero. Los interesados en participar tendrán dos días para presentar candidatura.
Esta primera experiencia es un excelente paso que los trabajadores deben impulsar a lo largo y ancho de SIDOR. No se puede quedar aislada en Taller Central.
Tenemos que multiplicar esta experiencia y ser ejemplo para el resto del movimiento obrero guayanés y venezolano. Tenemos que seguir los pasos de los trabajadores de la Refinería de Puerto La Cruz en diciembre de 2.002, profundizando en sus logros. Extender esta discusión y experiencia es básico para que salgamos victoriosos en contra de los métodos burocrático pequeño burgueses.
Los incrédulos en el poder de la participación obrera dicen que mucha democracia no ayuda, que veamos lo que paso en Alcasa donde los trabajadores se pusieron a elegir los gerentes. A esos compañeros (as) les decimos con toda propiedad: La verdad es que jamás se dió verdadera participación a los trabajadores en la toma de decisiones. NO hubo control obrero de abajo para arriba de la gestión de los gerentes. NO hubo control obrero sobre los planes a ejecutar. Por eso fracasó la experiencia en esa empresa. Como no se desarrolló la fuerza de los trabajadores a nivel global, la burocracia gubernamental y las multinacionales con sus roscas, pudieron retomar el control pleno de la empresa.
Ciertamente los trabajadores de SIDOR nos las tenemos que jugar el todo por el todo para no fracasar. Los 10 años pisoteados bajo la bota de la multinacional Ternium Sidor tienen que servirnos de acicate para hacerlo mejor que nunca. No podemos fracasar pues si eso sucede Techint y la burocracia endógena nos cobrarían con creces la derrota que les propinamos con lo del contrato y la nacionalización.
Los Comités Obreros, deben multiplicar sus reuniones y conformar un Comité de Enlace y Coordinación para discutir una política homogénea y única como organización y presentársela tanto al sindicato como al presidente de la empresa, para que nos escuchen como el sector que mueve la empresa.
Tenemos mucha tela que cortar. Aquí no se puede permitir la misma política de la multinacional que aplicaba contra nosotros los trabajadores y contra los intereses del proceso revolucionario.
No podemos repetir los mismos esquemas gerenciales del capitalismo, donde los patronos mandan e imponen y nosotros obedecemos y producimos calladitos.
Por ello es que la experiencia de Taller Central tiene que dejar claro que no vamos a elegir a privilegiados en cargos gerenciales para que hagan y deshagan. Los gerentes que elijamos estarán bajo la supervisión, control de los propios trabajadores y por lo tanto podrán ser revocados si no cumplen sus funciones. Esos cargos deben ser rotativos para que muchos de nosotros aprendamos a gerenciar y así nadie se crea superior a nadie. Los Comités Obreros, como parte del control obrero y la lucha contra los privilegios tenemos que discutir la propuesta de salario para el tren ejecutivo de la empresa. Consideramos que los mismos no pueden ser unos privilegiados, con sueldos 3, 5, 20 y hasta más, superiores a los de los trabajadores calificados.
El control también pasa por discutir su horario de entrada y salida de la empresa, y que los gerentes no pueden seguir implementando los viejos vicios de los anteriores. Los trabajadores de SIDOR, después de las alegrías del momento de la nacionalización, han continuado su movilización por sus derechos reivindicativos, dando pasos positivos hacia el control obrero, pues han visto como algunos sectores puestos por el gobierno y ahora la accionista minoritaria Techint, quieren convertir la nacionalización en un acto sin importancia para que las cosas sigan funcionado como cuando SIDOR era privada.
Todo el movimiento obrero venezolano tiene que retomar los caminos de la solidaridad con los sidoristas apoyándolos en sus acciones por fortalecer y extender los elementos de control obrero que se están desarrollando, entre los cuales se encuentra la elección de los gerentes.