Todos los medios de comunicación reseñaron la noticia de las elecciones en la Universidad Central de Venezuela (UCV) el día viernes 9 de mayo para escoger las principales autoridades de esta casa de estudios. La mayoría de periódicos, radios, páginas web y canales de televisión dijeron lo mismo e hicieron ver que estas elecciones transcurrieron en total normalidad, enfocando la noticia en la sonrisa “pepsoden” de los candidatos a rectores que previsiblemente fueron escogidos para una segunda vuelta. Lo que no reseñaron fue el proceso de “ELECCIONES SIN ESXCLUSION”, un hecho histórico en la Central, que se convierte en referencia de la lucha obrera y estudiantil por que se abra la universidad al pueblo de Venezuela, que es quién la paga con sus impuestos y quién más necesita de sus beneficios.
¿Usted sabía que el voto de un estudiante vale 33 veces menos que el voto de un profesor contratado? Como si los profesores pensaran 33 veces más, o tuvieran 33 veces más criterio, o fueran 33 veces más inteligentes, o tuvieran 33 veces más derecho…¿Quién decide eso? La mayoría de los salones de clases de la Central no suman ni siquiera un voto completo, y pa´ñapa los estudiantes les hacen campaña a los rectores ¿Usted sabía que en la universidad solamente votan los profesores de mayor escalafón y los estudiantes, y que los obreros y empleados que sostienen la universidad no tienen derecho a sufragar? Cómo si los lavan las pocetas, limpian los pasillos, cocinan la comida, manejan los transportes, ordenan las bibliotecas, imprimen las constancias de estudios, pasan las notas, atienden los enfermos y muchas otras cosas sin las cuales la universidad no existiría no tuvieran el mismo derecho a participar en la conducción de la Universidad, que anualmente recibe más de seiscientos (600) millones de Bolívares Fuertes (600 millardos de Bolívares).
Un grupo de camaradas que creemos en la democracia con igualdad, en la unidad desde la diversidad y en que la Universidad debe ser del pueblo decidimos tomar acciones para deslegitimar y denunciar la dictadura de derecha que impera en la Central. LAS ELECCIONES SIN EXCLUSIÓN fue un proceso en el que se convocó a toda la comunidad universitaria, es decir, estudiantes, obreros, empleados administrativos y profesores para que participaran no en la elección de las autoridades, sino en la apertura de los espacios de decisión. La pregunta propuesta para la votación era “¿Esta usted de acuerdo con que la Comunidad Universitaria de la UCV( Profesores en general, Estudiantes en general, Obreros y Empleados) voten para elegir al Gobierno y Cogobierno de forma paritaria?” y las opciones eran “SI” o “NO”.
Los resultados fueron impresionantes, pocos pensamos que más de dos mil (2000) personas participaran en estas elecciones, entre ellos estudiantes, profesores, empleados y obreros, donde la opción del SI tuvo una avasallante victoria, pues dos mil quinientos sesenta y siete (2567) personas apoyarón el “SI” de la democracia y la igualdad, mientras que el resto, ciento setenta y ocho (178) personas votaron por el “NO” de la exclusión. En una universidad donde solo votan el 20 % de la comunidad universitaria estos resultados son una patada en el estómago a las falsas elecciones que promueven las autoridades en la universidad, para reelegirse constantemente en un círculo vicioso de casta académicas podridas. Demostraron una vez más que el movimiento estudiantil no son los “sometidos” que salen gritando en las cámaras con las manos blancas y que luchan por una “dictadura de derecha” en la universidad y el país, porque un movimiento estudiantil que lucha por la democracia sin luchar por la igualdad de hombres y mujeres es solo una farsa, como diría el camarada Samuel Joshua, particiante del mayo francés y quién está de visita en estos días por el país.
LAS ELECCIONES SIN EXCLUSIÓN, tanto el proceso de organización como los resultados obtenidos, es un paso más en la lucha por democratizar, humanizar y transformar el sistema universitario y el modelo educativo imperante, que solo promueve los valores de la competencia propios del capitalismo. Han sido una demostración contundente del poder que reside en la unidad del movimiento obrero y estudiantil en conjunto con los profesores, pues todos y todas tenemos el deber y el derecho de construir la nueva educación necesaria para otro mundo mejor. Lucharemos porque estos resultados sean reconocidos en las dimensiones que tienen, y promoveremos la transformación eduactiva, porque sabemos que somos más de dos mil, y porque la lucha de los estudiantes es también la del obrero, la de la madre, la de la mujer, la de todo nuestro pueblo, que mira con tristeza la universidad rancia que hoy heredamos y anhela con esperanza la nueva educación que contruiremos, donde la sabiduría, diversidad, humanidad, amor, trabajo y luchas de nuestros pueblos sean los principios que orienten la formación de los hombres y mujeres de la patria grande.