Ante los ataques sistemáticos y furibundos de la derecha tradicional en el Uruguay-
contra el tríptico Institucional Bolivariano articulado por su Sede diplomática-PDVSA y BANDES, la Gerente General de BANDES, Margarita Gracia, le salió al cruce al semanario de la derecha “diestra”, Búsqueda, ante el volumen de pérdidas de dicha institución, señalando con pertinencia que la presencia de dicha Institución en nuestro país, supera largamente un cálculo de rentabilidad en detrimento de la inversión necesaria para un proyecto de integración e inclusión social.
No analizaremos aquí (por lo menos de manera exhaustiva) las circunstancias en concurso para qué BANDES-Venezuela tuviera que asistir con 12 millones de dólares adicionales a su subsidiaria Uruguaya, sin embargo, resulta menester señalar qué la-
mala voluntad del Ministerio de Economía y Finanzas y del propio Banco Central fue una impronta que presidió las negociaciones previas, aplicando en dicha institución,
por primera vez una rigurosa normativa que no fue antes aplicada para la Banca Transnacional, sumada a un pasivo descomunal en la quebrada administración anterior
de su predecesora COFAC y, quizás por mal asesoramiento, por ratificar en sus cargos
en áreas decisivas para la recuperación de carteras de vidriosos funcionarios como el
desprestigiado contador Anunciatto Bianchimano, recontratado con un sueldo faraónico.
Sin embargo, justo es reconocer que sus cuadros directivos están muy lejos de honrar aquel dicho del caudillo montonero Oriental, Aparicio Saravia, acerca de qué “la Patria es dignidad arriba y regocijo abajo”.
Los cuadros Gerenciales de BANDES- Uruguay, además de tener una visión reaccionaria sobre la integración, manifiesta en múltiples ocasiones, se han votado sesgadamente sueldos complementarios cercanos a los 20 mil dólares mensuales mediante el artilugio de nombrarse ejecutivos de todas las subsidiarias que BANDES sostiene en Uruguay, tanto en el plano financiero como para-financiero. Estos son los casos de CABAL (tarjetas de crédito), AFAP-INTEGRACIÓN Y SISTERBANK.
Beneficiarios de esta modalidad son el Gerente General Luis Pacheco, cuya amante manifiestamente conocida maneja con discrecionalidad la agenda de la Institución, siendo ejecutiva de RRHH, manteniendo el control del poder interno, definiendo de manera discrecional, agenda, permanencia y/o nueva contrataciones del Banco.
El otro alto ejecutivo es Luis Ferrín, con 19 mil dólares de ingreso liquido más viáticos y otros beneficios, quién manifestó en una reunión de planificación con mandos gerenciales medios que una de las dificultades más serias en la imagen pública del Banco era qué alguno de sus Directores aparecían “muy vinculados al Chavismo”.
Otros flagelos como el nepotismo visible del veterano cuadro gerencial vinculado desde siempre a Acción Democrática, Eduardo Álvarez quién designó a su hijo como funcionario de BANDES–URUGUAY, con un sueldo de 5 mil dólares manteniendo, a su vez, su sueldo en Venezuela. Así mismo, el señor Álvarez, con un sueldo en nómina de 10.000 dólares, es conocido al interior del Banco como “Cocodrilo Dundee” por tomarse unas interminables vacaciones en Australia y aparecer por su oficina muy de vez en cuando.
Los “bonches” que organizan dichos funcionarios, tuvieron su punto de inflexión más escandaloso en ocasión del festejo del aniversario de toma de posesión de sus cargos en BANDES, en la zona más exclusiva de Montevideo, gastando 80 mil dólares en la “fiestita”, irónicamente, el día 2 de diciembre de 2007, cuando los venezolanos radicados en Uruguay concurrían a votar en su Embajada para respaldar el proceso por los cambios en su Patria y, junto con camaradas Uruguayos, vivían desde ahí, con dramatismo, el incierto resultado del referéndum.
En consecuencia con lo expuesto, resulta menester, apoyar lo dicho por la Gerenta General del Banco en Venezuela, Margarita Gracia, así como recomendar una auditoría de dichas conductas de acuerdo con el estatuto público de su País (que sabemos es taxativo y riguroso al respecto), así cómo la aplicación de las medida de salvaguarda y contraloría de esta subsidiaria en Uruguay.
Montevideo-Uruguay