Mi nombre es José Francisco Pacheco, en el mundo artístico me conocen con el nombre de Francisco Pacheco. Nací en el pueblo de Cata, en la costa del Estado Aragua, en el municipio de Ocumare de la Costa de Oro, un 10 de Octubre de 1955. Mi madre Paula Elvira Croquer y mi padre Pastor Pacheco. Una familia de nueve hermanos, siete hermanas y dos hermanos varones, mi hermano ya murió, quedé yo como representante de los varones; las siete hermanas sí están completas. Mis estudios los inicié en Cata en mi pueblo natal, allí cursé hasta quinto grado, esa era la única opción de estudios que teníamos. De allí me vine a Caracas, a Los Rosales, a casa de una hermana de mi madre, Rosa Croquer. Ella me dio la oportunidad de continuar mis estudios aquí en Caracas. Estudié sexto grado en la escuela Tomás Aguerrevere en Prado de María, primero y segundo año en el Liceo Santiago Key Ayala, tercero en la Gran Colombia y el cuarto quinto y sexto en el Liceo Gregorio Mac Gregor. Desde niño me nutrí de la enseñanza de mi madre, Capitana del San Juan de Cata. Fui diablo iniciado a los 10 años de edad, como promesero y devoto del santísimo sacramento, para ser hoy Diablo Danzante en la ceremonia anual del Corpus Christi.
A.O: Está por terminar su cuarta producción con la agrupación Francisco Pacheco y Su Pueblo. Cuénteme de este nuevo proyecto discográfico.
F.P: Sí, en este momento estamos terminando el cuarto disco de la agrupación que como los anteriores es un disco con mucha variedad en cuanto a lo que significa la música venezolana. Lo voy a llamar Diversidad precisamente por esa gran cantidad de géneros que se incluyen dentro de ese producto musical. Yo creo que más o menos dentro de un mes estará a la venta. Dentro de los géneros que incluimos hay golpes de tambor, zangueos, una gaita de tambora, un pasaje llanero de Pedro Felipe Sosa Caro que se llama Olvídala corazón, hay un pasaje tuyero, o sea, el joropo central o lo que llaman joropo mirandino o aragüeño, escrito por Antonio Armas, es una letra que él hizo hablando de Francisco Pacheco a propósito de la celebración en el Teresa Carreño cuando cumplí 32 años de vida artística... Y bueno, retomamos esa idea y la grabamos ahorita en el disco. También está una canción que se llama Quisiera ser que es una recopilación que hizo el maestro Vicente Emilio Sojo y tuve la oportunidad de escucharla en la voz de Teo Capriles y bueno, decidí grabarla. Hay parrandas también... es un disco bien bonito, bien variadito y por eso lo voy a llamar así, Diversidad.
A.O: Los discos anteriores, Francisco Pacheco y Su Pueblo y Raíces salieron en 2001 y 2002 respectivamente, casi paralelamente a la conformación de la agrupación...
F.P: Sí, nosotros grabamos en el 2001 el primer disco Francisco Pacheco y Su Pueblo donde está incluido un tema que fue la pieza promocional que se llama Más cuñao no. Inmediatamente, en 2002, grabamos Raíces. Después dejé pasar un año y en 2004 grabamos el tercer disco que se enmarcó dentro de la celebración de mis 32 años de vida artística. Y bueno, ahorita viene el cuarto disco que es Diversidad. Y como todo proyecto siempre están latentes las presentaciones que nunca dejamos de hacer. Hay giras a nivel nacional, hay unas invitaciones por ahí para el exterior, dos o tres presentaciones posibles en Estados Unidos con la gente de Citgo. Y también hay una invitación para las Islas Canarias, nos llamaron y creo que se va a concretar para el mes de diciembre o noviembre, si Dios quiere.
A.O: ¿Cuál siente que ha sido su aporte al medio cultural venezolano durante estos treinta y dos años de labor artística?
F.P: Antes de iniciarse el proyecto de Un Solo Pueblo muy pocas de las manifestaciones venezolanas se conocían. Se conocían solamente en el lugar donde se originaban. A raíz de que nace Un Solo Pueblo comenzamos un trabajo de contacto con muchos de los cultores que mantenían sus manifestaciones y estuvimos aprendiendo mucho de ellos. Después las llevamos al proyecto de Un Solo Pueblo para posteriormente darlas a conocer. Nosotros viajamos por muchos lugares del país mostrando todas esas manifestaciones que habíamos aprendido. En ese momento tratábamos de hacerlas tal cual como las recogíamos. Cosa que fue haciéndose un poco imposible por la cantidad de instrumentos que teníamos que manejar; para trasladarnos de un sitio a otro era muy costoso. Teníamos que alquilar un autobús y bueno era realmente difícil... Entonces fuimos simplificando el trabajo con instrumentos universales a los que tú podías sacarles ciertos sonidos parecidos a los que nosotros queríamos utilizar para interpretar algunas de esas manifestaciones. Yo creo que ese conocimiento fue dando sus frutos porque mucha de la gente nos siguió los pasos y se fueron interesando en formar proyectos similares, trabajos parecidos a los de Un Solo Pueblo, o sea fuimos inspiradores... Te estoy hablando de los primeros diez años de Un Solo Pueblo como desde 1975 hasta 1985.
A.O: ¿Qué grupos podría decir que se inspiraron en Un Solo Pueblo?
F.P: Convenezuela y Un Solo Pueblo aparecieron casi al mismo tiempo. Luego apareció Madera y después de Madera vino el grupo Macuaya de Aragua, luego vino el grupo Vera, y así cantidad de agrupaciones que no tuvieron el renombre que tuvo Macuaya o el grupo Vera pero que estuvieron allí. Nosotros en algún momento llegamos a contabilizar sólo en la zona de Aragua y Carabobo más de trescientas agrupaciones. En un momento había más de trescientos grupos tratando de hacer proyectos similares, eran los 80... Aunque muchos de ellos se dedicaron más a un trabajo regional que nacional. Pienso que uno de los aportes importantes un poco ligado a lo que fue el trabajo de Un solo pueblo, la figura de Un Solo Pueblo y Francisco Pacheco fue dar a conocer una cantidad de manifestaciones que no se conocían y que hoy por hoy son pieza obligada dentro de los grupos de proyección que se están creando en este momento. He oído muchos comentarios de gente joven que está haciendo música venezolana ahorita y que tienen como referencia el trabajo de Un Solo Pueblo.
A.O: ¿Qué tenía, qué hizo Un Solo Pueblo que quizá no tenían o no hacían otras agrupaciones? ¿Cómo se logró ese vínculo con la gente para que se diera en seguida esa conexión, esa aceptación?
F.P: Lo que pasa es que nosotros tuvimos mucha suerte de crear la agrupación en un momento en el que hubo muchos cultores que cuidaban y respetaban mucho las manifestaciones de cada uno de sus pueblos. Te digo, más que un trabajo de investigación era un trabajo de contacto porque nosotros nos íbamos a la casa de Juan Esteban García y no llegábamos como otros grupos con un grabador y con una cámara de fotos sino que llegábamos simplemente a conocer a Juan Esteban, a conocer un poco su problemática, a mezclarnos como parte de su familia y como integrantes del pueblo donde él vivía; nos involucrábamos con los problemas de la comunidad, tratábamos en algunos casos de solucionar algunos de los problemas y hacíamos junto con ellos las manifestaciones que se estaban perdiendo. Tratábamos de incentivar a la gente para que esas manifestaciones no se perdieran. Muchas de esas manifestaciones se rescataron a raíz del trabajo de Un Solo Pueblo. Y te digo que tuvimos suerte porque aprendimos mucho de ese contacto. Después conocerlos durante algún tiempo era que nos permitían o era cuando nosotros nos atrevíamos a llevar una cámara y les pedíamos que nos cantaran o que se tomaran unas fotos... Yo creo que esa es una de las cosas que separa a Un Solo Pueblo de muchos de los grupos que nacieron después, que muchos de ellos tomaron como referencia el trabajo de Un Solo Pueblo pero no tuvieron la oportunidad de tener ese contacto. En ese momento también estaba el grupo Convenezuela que también tuvo la oportunidad de hacer un trabajo parecido al de nosotros y hacer el contacto con los cultores.
A.O: Pienso que también influyó mucho en esa conexión la forma como ustedes llevaron las diferentes manifestaciones a la escena...
F.P: Sí, bueno, ya después de conocer y dominar la música vino la parte teatral. Porque no es solamente ir a un sitio y traer la manifestación tal cual a un escenario. Cuando manejas público tú tienes que tratar de darle más vistosidad y manejar algunos elementos que requiere el espectáculo para poder presentarlo.
A.O: Sí, hacer una adaptación escénica de la manifestación real...
F.P: Que quizás esas manifestaciones ya lo tienen pero tú tienes que adaptarlo. Tú no puedes representar una fiesta de San Juan que dura un día entero en un escenario porque sino fastidias al público. Teníamos que acudir a otra gente más preparada en la materia para adaptar varias manifestaciones. Entonces Un Solo Pueblo era un equipo grandísimo, la gente conocía más que todo a la gente que estaba en el escenario que éramos quienes hacíamos las interpretaciones, pero detrás de nosotros había mucha gente trabajando. Inclusive teníamos gente que nos guiaba en los trabajos de investigación o de contacto con los cultores, como el profesor Rafael Strauss que era antropólogo, Rafael Salazar que se ha dedicado mucho a estudiar la música venezolana, es un musicólogo increíble, conoce las manifestaciones, realmente había un equipo muy grande.
A.O: ¿Por qué decide separarse de Un solo pueblo?
F.P: Primero, había algunas cosas que ya no estábamos compartiendo a nivel personal. Cuando entras en contacto con sello disquero ellos son los que te marcan las pautas para tú grabar un disco, a ellos les interesa más la parte comercial. Claro, cuando tú firmas un contrato dependes de lo que ellos te digan. Un Solo Pueblo estuvo dos, tres años que no grababa un disco... Y bueno, también hubo otra serie de cosas que no vienen al caso ahora, cosas que no me gustaron. Además uno siempre tiene la inquietud de tener algo propio, ¿no? Llegó un momento en el que yo quería tener un proyecto en el que Francisco Pacheco tomara sus propias decisiones. Igualmente sigo trabajando con gente que lo ayuda a uno, estudiados, músicos académicos que saben leer una partitura. Cuando hay arreglos musicales yo tengo que tener la ayuda de esos amigos como Javier Marín, Pedro Marín, Gustavo Aranguren, Mauricio Silva... Por lo menos en cuanto a la creación de un proyecto discográfico de Francisco Pacheco y Su Pueblo ellos forman parte del grupo, ellos son los que se encargan de eso. Muchas de las piezas uno las recoge o las recopila, las crea y entonces si incluir quieres dentro de una de las piezas un arreglo musical, bueno, tú les llevas una maqueta y ellos con su conocimiento te hacen el arreglo.
A.O: ¿En esta nueva agrupación participan ex-integrantes de Un Solo Pueblo?
F.P: Sí, por algunos de ellos. Te puedo nombrar a muchos de ellos Dioger Berroterán, Luis Silva que es trombonista, Marino Zambrano que es de trompeta, José Quevedo en el saxo, Engelberth Sánchez, que le decimos ‘redondito' en la percusión, Vicente Osorio, percusionista. Somos dieciocho personas en el grupo. Están mis hijos, Francisco Pacheco hijo y Mirla hija. También Isabel Loero, Luz Colina, Antonio Armas, William Ávila en el sonido, Enrique Lira que es nuestro representante, todo un equipo bien importante.
A.O: ¿A parte de música tienen un cuerpo de baile o de danza?
F.P: Nosotros a veces hacemos espectáculos y utilizamos bailes y para eso ya hay unos grupos constituidos que han estudiado la música, la parte dancística venezolana y entonces se integran al grupo, como por ejemplo el grupo Itanera que salió de los talleres de cultura de la Fundación Bigott. Y muchas de las manifestaciones que nosotros interpretamos ellos ya las bailan, las conocen, entonces en muchas oportunidades que nos piden danzas nosotros les pedimos a ellos que nos ayuden.
A.O: En cuanto a su contacto con las comunidades, con la gente, ¿no le ha interesado dedicarse a la docencia, por ejemplo? ¿Cómo ha sido su aporte en cuanto a dictar talleres, charlas sobre cultura popular a las comunidades?
F.P: Bueno, sí lo he hecho...
A.O: Pero no como una actividad permanente...
F.P: Claro, no como algo permanente, pero sí he tenido la oportunidad de dar talleres en la Fundación Bigott, he participado en muchos y también en algunas universidades donde se sido invitado he dictado algunos talleres. Hace poco hice uno en la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Música), sobre la festividad del San Juan Bautista. Sí me gustaría dedicarme a eso pero por ahora está lejos de mí porque este trabajo de la música a veces me absorbe demasiado y no me da tiempo de realizar otras actividades. Pero yo creo que llegará un momento en el que diga ‘ya, hasta aquí, ya está bueno de música', y entonces me pueda dedicar a impartir clases, a regar ese conocimiento que tengo a los muchachos jóvenes. Yo pienso que en algún momento tengo que retornar a mi pueblo y sería bueno que parte de ese conocimiento se impartiera allí en Cata. Tú sabes que las cosas tienen un tiempo límite, por más que uno quiera seguir, llegará un momento en que no pueda cantar igual que hago en este momento, pero quedan los conocimientos, ojalá y uno no se ponga senil, quisiera dejar ese conocimiento a los muchachos porque es importante que se conozca la música nuestra.
A.O: Usted ha tenido la oportunidad de moverse en ambas aguas, conoce la cultura popular y también conoce la cultura del espectáculo, de manera que sería interesante conocer sus experiencias, sus vivencias, su opinión sobre esos dos mundos tan distantes. ¿No ha pensado escribir un libro o al menos escribir para alguna revista?
F.P: Tengo un programa de radio que sale en dos emisoras de Guatire, se llama La Parranda de Primera, un programa que contempla todo lo que es la música venezolana. El programa sale los sábados en una emisora juvenil que se llama Alternativa 91.7 de 7:00 a 9:00 de la mañana y los domingos se repite ese mismo programa en otra emisora que se llama La Primera 100.5 de 8:00 a 10:00 de la mañana, dura dos horas cada programa. Es bien interesante porque mucha gente llama, por ejemplo, porque tiene el interés de montar determinada manifestación. Entonces me llaman o me mandan un correo para que los asesore cómo pueden enfocar tal baile. El programa sirve un poco para eso, para impartir el conocimiento de la música y sobre todo para que se conozcan muchas manifestaciones... No estamos criticando los programas de la música llanera porque es bien bueno que al menos un género de la música venezolana se conozca, y bastante. Además que la música llanera tiene mucha representación. Pero la música venezolana no es sólo la música llanera. La idea sería darle cabida a toda esa diversidad cultural que tenemos, darla a conocer, hablar sobre ella y que la gente tenga conocimiento de toda esa riqueza cultural que tenemos los venezolanos.