Napoles. Enfrentamientos con la policia

NAPOLES (ITALIA) - Testimonio de Elisa Di Guida, profesora de historia y filosofia en una escuela secundaria de Nápoles.
Recibimos este testimonio sobre los ataques de ayer a la noche a Chiaiano.
"Yo he nacido en aquella zona - nos ha contado por teléfono - pero no vivo más allí desde hace mucho tiempo.
Pero me siento muy cerca a esa gente y a esta fea situación. Ayer a la tarde he estado ahí y he visto
cosas terribles. Tuve la sensación que todo haya sido preparado, que la policía haya cargado de golpe y sin una razón, una chispa. Por eso pruebo a escribir lo que he visto.

“Denme voz y espacio porque sobre los diarios de mañana no se va a leer lo que pasó. Se va a leer che las personas que manifestaban en Chiaiano entraron en contacto con la policía. Pero yo estaba ahí. Y la historia es otra.

A las 20 y 20 por lo menos 100 hombres, entre policías, carabinieri y guardias de finanzas cargaron a la gente inerme. En primera fila no solo había hombres sino mujeres de todas las edades y personas ancianas. Ciudadanos tenaces pero civiles – adelante de mis ojos aun veo sus manos levantadas – que, en el tramo extremo de la calle Santa Maria a Cubito controlaban un cruce.
Entre las 19:05 y las 20:20 las dos partes solo se enfrentaron. Después la policía empezò a atacar. La escena parecía irreal: mirándolos desde arriba los policías parecían avanzar en adelante. Pero quien se encontraba en la calle pudo apreciar la técnica. Patadas en las piernas, rodillazos con la parte extrema y baja de la porra. Los mejores arrancaban relojes y pulseras.
Asì, intentando recuperarlos, había quien bajaba las manos y era arrastrado en el suelo por los pulsos. La avanzada no ha ahorrado a nadie. Me chocó sobretodo la violencia contra las mujeres: muchísimas fueron empujadas y tiradas por el suelo, rasguñadas, maltratadas. Detrás de los cascos, me quedan en la memoria los ojos indiferentes, sin pestañear, de los policías. Cuando me escapé, más por la sorpresa que por el miedo, se llevaban a dos hombres jóvenes mientras muchas mujeres quedaban sobre el asfalto, muertas de miedo y encogidas. La gente gritaba pero no contestaba a la violencia, se dirigía con rabia hacia los periodistas, seguros sobre el balcón de una pizzeria, intentos en sacar fotos.
Cerrada toda entrada, a las 21 hs, las camionetas eran ya casi 20. Pero la gente de Chiamano no se fue. A las 21:30, más de 1000 personas estaban todavìa en la calle. La historia es ésta. Denme voz y espacio. Para que se sepa lo que ocurrió. El estado de policía y la atmósfera violenta de esta noche se parecen demasiado a los regímenes totalitaristas. Los mismos que yo cuento, con horror, a mis alumnos durante las lecciones de historia“

Elisa Di Guida
(profesore de Historia y Filosofia - Nàpoles -
Italia)


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