-Más de treinta años después del inicio de su compromiso en la lucha por la liberación y los derechos de las mujeres, ¿cómo ve la situación del feminismo en la actualidad?
-En este momento hablar de movimiento feminista es un poco exagerado. Hay núcleos feministas pero no una actividad social generalizada grande como en los ochenta. Queda mucho camino por hacer, sobre todo en los roles atribuidos a hombres y a mujeres, en la manera en la que se les educa a unas y a otros. Además, no se han conseguido aún al cien por cien las reivindicaciones que ya planteaba el movimiento feminista al poco de morir Franco.
-¿Qué reivindicaciones quedan pendientes?
-Los anticonceptivos fueron despenalizados pero su inclusión en la sanidad pública es absolutamente limitada. De los cuarenta y tantos métodos anticonceptivos que hoy existen, sólo dos o tres están en la sanidad pública. No digamos ya lo que sucede con la llamada píldora del día siguiente, pues sigue siendo muy difícil para muchas mujeres acceder a ella en los plazos imprescindibles. En cuanto al derecho a la sexualidad, es cierto que hemos avanzado mucho, pero todavía hoy en día no hay una información sexual y anticonceptiva que forme parte de la trayectoria escolar de los niños y las niñas. En cuanto al aborto, hoy en día sólo está despenalizado en tres supuestos y aún no se puede ejercer ese derecho en la sanidad pública, pues la mayoría de los centros públicos no practican interrupciones voluntarias del embarazo.
-En un artículo suyo del 92 (“Propuestas emancipadoras del feminismo”, Razón socialista, nº 21) afirmaba que la izquierda no se había mostrado abierta al reconocimiento de la autonomía de la lucha específica de las mujeres, ¿cambiaron las cosas?
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http://losojosdelasmujeres.blogspot.com/2008/04/en-hijas-de-la-tierra-encontramos-esta.html