El Humanista Israel Álvarez de Armas, Defensor Integral y Universal de Derechos Humanos, iniciará una investigación por la presunta violación de los derechos humanos en perjuicio de la ciudadana LINNETTE VERONICA COVA MEDINA, quien desapareció en extrañas circunstancias que podrían hacer presumir de acuerdo a la versión de prensa que fielmente reproducimos, que se trataría de una Desaparición Forzada, si es que su esposo quien dias mas tarde se suicidaría era funcionario de policia y estarian incursos en la referida desaparición funcionarios policiales.
Caracas. A Harold Cova le cuesta aceptar, a 10 meses de la desaparición de su hija Linnett Verónica Cova Medina (26), que el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales Criminalísticas (Cicpc) nada sepa de su paradero. "Estoy muy decepcionado de que una policía como esa, que ha resuelto casos increíbles, no haya conseguido una sola pista. Dejaron que e l caso se ´encangrejara´, a pesar de la presión que ejercemos".
Hace apenas 10 días supo que una nueva comisión de pesquisas, dirigida por el comisario José Cuellar, principal investigador del caso de Vladimiro Montesinos, tomó el caso "y parten de cero" . "El comisario me lo dijo claro, lo único que tenemos es un listado de teléfonos".
Linnett Cova Medina, joven recién graduada de Administración y experta karateca, desapareció el viernes 30 de noviembre del año 2001, cuando salió de su residencia en El Cafetal, con la intención de visitar a una amiga en Caraballeda, según le dijo a sus padres, pero nunca llegó a su destino.
En realidad -ahora lo sabe su padre- Linnett iba a encontrarse, en el aeropuerto nacional de Maiquetía, con Aníbal Franco López (31), extraño hombre y su esposo desde hace dos años, quien llegó misteriosamente de la isla de Margarita.
Su ingreso jamás apareció registrado por la Diex. "Me enteré que él viajó con la cédula de identidad de su hermano y partió a las 3:00 pm del día siguiente". Desde ese día la joven Linnett no fue vista nunca más.
Su camioneta apareció abandonada en San Bernardino. El 2 de diciembre -dos días más tarde, sus padres recibieron una llamada telefónica anónima, mediante la cual les informaron que su hija estaba secuestrada y que debían pagar 60 millones de bolívares para liberarla.
El Cicpc ya procesaba su desaparición cuando otras dos llamadas se produjeron, y determinó que habían sido realizadas desde el propio celular de Linnett, pero la locación apuntaba hacia la isla de Margarita.
Raro suicidio. Ante ese hecho, una comisión policial de la división de Extorsión y Secuestro se trasladó hasta la isla, en busca de Franco López, como sospechoso principal, quien residía en un apartamento en Porlamar. Fue interrogado durante dos días y se comprometió a colaborar, pero el jueves 6 de diciembre Franco López fue encontrado muerto, con un disparo en el cielo de la boca, en el malecón La Caranta, en Pampatar.
"Tenemos nuestras dudas sobre su suicidio, porque el malecón es un sitio público, allí hay un restaurant, y según la policía su cuerpo estuvo allí desde las 11amhasta las 10 pm, cuando lo encontraron muerto, pero nadie lo vio al pasar", ataja Harold Cova, quien no deja de pensar que la oscura personalidad de su yerno y sus raras relaciones de amistad podrían estar incidiendo en que la desaparición de su hija se haya convertido en ´cangrejo´. "Él se la daba de agente de la CIA, de policía, y si vivía cerca de la Cicpc de Porlamar, hay gran posibilidad de que haya hecho relaciones con los policías".
Pero los investigadores dejaron al descubierto algo más: Franco López era bígamo y pretendía volver a serlo. Se había casado con Linnett sin haberse divorciado de su primera esposa, Ana María Boveda, quien vive en España y con quien tuvo un hijo que vive en Margarita en la casa de sus abuelos paternos, pero el hombre mantenía relaciones con otra mujer, de nombre Ana Margarita, con quien también se iba a casar.
“Él se casó con mi hija quizás pensando que tenía dinero, pero tuvo el tupé de pedir en matrimonio a la muchacha que vivía con él, en Margarita”, resiente el padre de Linnett.
También determinaron que el dinero establecido como rescate sería utilizado por el marido de la administradora para cancelar una serie de deudas que habría adquirido en apuestas de casino.
Múltiples escenarios que, según Harold Cova, desde el 6 de diciembre no se investigaron más. "Lo que pasa -y de eso me enteré- es que un fiscal les metió miedo a los funcionarios que viajaron a Margarita, les dijo que los iba a responsabilizar del suicidio".
¿Quién puede ayudar? Pero los familiares de Linnett Cova no han cesado en su búsqueda.
Con regularidad visitan la policía científica, acuden a los medios de comunicación y hasta al alto gobierno, para encontrar receptividad.
"Hemos hablado con el presidente Chávez, con Miquilena antes y con el ministro Cabello después, con José Vicente Rangel, con el fiscal Rodríguez y la vicefiscal; con el ministro de la Defensa, con Dios y todo elmundo, pero pareciera que todos están pendientes de lo suyo nada más”, expresa Cova, quien conserva "ligeras esperanzas” de encontrar a su hija con vida.
Cova, pequeño empresario, y su esposa, dedicada al hogar, están aún impactados porque el caso aún no ha sido esclarecido: “Estamos convencidos de que o aquel señor actuó con algunos policías que impiden que se aclare el caso, o que se puso en manos de los más incapaces”.
No quiere que el caso de Linnett quede en el olvido.