Acompañada de un nutrido cuerpo policial y dotados de cizalla procedieron a romper las cadenas y candados de los portones de la empresa, con el objetivo de desalojar a cientos de trabajadores que se encuentran en su interior demandando que los empresarios cumplan con la providencia emanada del Ministerio del Trabajo de reeganche de las obreras despedidas arbitrariamente desde diciembre de 2007.
Ante esta acción, las trabajadoras y trabajadores acompañados de dirigentes sindicales de la Unión Nacional de Trabajadores del Estado Carabobo, con gran entereza y dignidad formaron una cadena humana que impidió el paso a la mencionada Jueza y el desalojo.
En medio del forcejeo, se hicieron presentes la Coordinadora Regional y la Inspectora Regional del Trabajo, quienes atendieron el llamado de emergencia hecho por las mujeres trabajadoras para que se apersonara de la situación e impidieran que se cometiera la injusticia del desalojo de los trabajadores.
En sus argumentaciones, los trabajadores alegaron la defensa del derecho a la vida y al trabajo, por encima del interés particular de un empresario que desconoce las leyes, que violenta los derechos laborales de los trabajadores, que despide arbitrariamente y que se negó a recibir a la propia Inspectora del Trabajo la semana pasada cuando se apersonó ante la empresa para reinstalar en sus puestos de trabajo a las compañeras despedidas.
De igual manera se insistió por parte de las trabajadoras que no se trataba de una ocupación de la empresa, sino del deber elemental de defender la vida, la cual está en peligro por la actuación de bandas de sicarios que el lunes hirieron a la dirigente sindical Gloria Palomino.
En medio de una lluvia intensa que no enfrío los deseos de lucha y de defensa de sus intereses, los trabajadores se mantuvieron firmes en su posición y ante la mediación del Ministerio del Trabajo se acordó diferir la medida de desalojo, instando a las partes involucradas en el conflicto, trabajadores y patrones, a sentarse en una mesa de diálogo que resuelva positivamente el reenganche de las trabajadores despedidas, la cancelación de los salarios dejados de percibir por responsabilidad de la empresa, el compromiso de no represalias contra trabajadores y empleados que defienden sus derechos y la investigación de los responsables intelectuales y materiales del atentado a la dirigente sindical Gloria Palomino.
Luego de realizar una inspección a los sitios donde se encuentran los trabajadores y constatar que los trabajadores no han ocasionado daño alguno y que asumen el mantenimiento de las instalaciones, la jueza y el cuerpo policial se retiraron de la empresa, lo que se constituyó en un importante logro para los trabajadores, por cuanto se reconoce la justeza de las demandas de más de 500 trabajadores que laboran en condiciones precarias en tres plantas de Fundimeca, fabricante de los ventiladores FM.
Este viernes en la mañana las representantes de las y los trabajadores se desplazarán hasta la Inspectoría del Trabajo para entregar un escrito en el que documentan los hechos sucedidos en la empresa y las demandas del colectivo laboral.
Las y los trabajadores de Fundimeca hacen un llamado urgente a los trabajadores y dirigentes sindicales de la región a reforzar las actividades de solidaridad para impedir que se cometan actos de injusticia contra sus derechos.